PRUEBA: CATERHAM Super Se7en (2009)
Hacía tiempo que no disfrutaba tanto de la experiencia de conducir. Este Caterham es sorprendentemente cómodo, tiene una dirección de esas que es mejor no probar para no echarte a llorar al coger cualquier otro coche y con 150CV una respuesta sorprendente.
Este Caterham es ese coche que todo aficionado debería probar alguna vez en la vida y si eres como yo y te gustan las sensaciones fuertes, no conozco otro vehículo de 4 ruedas que transmita tantas y tan satisfactorias como éste.
Se ha mantenido fiel DE VERDAD a sus orígenes sin duplicar o triplicar su potencia con los años para suplir el incremento de peso. Este Caterham pesa lo mismo que pesaba un Lotus Seven cuando el mismísimo Colin Chapman lo parió en 1957 y ha preservado su esencia a rajatabla, sin concesiones.
Si quieres sensaciones puras, no se pueden filtrar y eso Caterham lo tiene muy claro.