PRUEBA: CUPRA León VZ 2.0 TSI 245CV DSG (2022)

PRUEBA: CUPRA León VZ 2.0 TSI 245CV DSG (2022)

¿El compacto deportivo para quemados más equilibrado?

Recojo este CUPRA con poca confianza. Lo veo un poco en tierra de nadie con un hermano mayor de 300CV más interesante sobre el papel y otro de su marca padre exactamente igual en potencia (245CV) por “solo” 4.500€ más. Y encima con unas siglas con mucha más historia detrás…

Sí, hablo del Golf GTi.

El CUPRA León VZ 310CV ST me pareció un coche redondo, un deportivo familiar -sí, deportivo, sin tapujos- mucho más lógico que el Formentor que solo justifica su compra antes que el León si eres un enamorado de su estética. Pero eran más de 50.000€ (hoy ya está en 57.000€) y en ese rango de precios los quemados como tú y cómo yo empezamos a echar “otros números”.

Éste CUPRA León VZ de 245CV cuesta “pelao” unos 15.000€ menos que su hermano de 310CV y, a igualdad de equipamiento, unos 7.000€ -una diferencia importante- aunque esta unidad súper equipada tiene un precio de concesionario de 50.286€. Pero tiene 65CV menos, no tiene tracción integral y…siguen siendo “40.000€ por un León”, como dirá tu vecino. 

Veamos si le puedes callar la boca.

Pero…¿ésto qué es?

Ya te hablé en detalle del CUPRA León cuando probé el ST 310CV así que no me extenderé aquí, pero sí quiero contarte las diferencias (comparativa de km77 aquí). Monta el mismo motor EA888 4 cilindros 2 litros turbo pero aquí da 245CV y 370Nm (frente a 310CV y 400Nm) y la carrocería más corta y la tracción delantera reducen su peso en casi 150kg. Por lo que sobre el papel es más lento -el 0-100km/h lo deja en 6,4s frente a los brutales 3,9s del VZ ST 310 4Drive DSG- pero podría ser más ágil y por tanto más divertido.

Además esta unidad en concreto calza misma medida de neumático -235/35 R19- ya que este León monta las llantas opcionales Performance de 19” (opcional, +1.016€) aunque diferente neumático. En este CUPRA se ha optado curiosamente por los Pirelli PZERO HN (los mismos que Hyundai ha desarrollado con la marca italiana de neumáticos para su gama N) mientras que el ST montaba Bridgestone Potenza S005 y por el mismo sistema de frenos delanteros Brembo de 4 pistones, discos ventilados y perforados de 370mm sobre campana de aluminio (opcional, +2.500€, que de regalo añade un par de grados de caída en este eje).

Los neumáticos me gustan, los frenos ya he experimentado en coches más pesados que están más que a la altura -aunque en el Formentor VZ 310CV terminaban al límite-, pesa menos -en un mundo ya donde 1.500kg para un compacto es “poco”- y la trasera promete estar más suelta. Por lo menos así desde fuera, los 65CV de menos quizá no se noten tanto…¿o sí?

Paseo al volante

Arrancó el León y tras un buen rato de ciudad  donde, a pesar de que inicialmente da la sensación de ir ligeramente más duro de suspensión de lo que recordaba, demuestra de nuevo unas perfectas cualidades como coche de coche de diario, lo aparco en mi garaje durante tres interminables días de trabajo intenso. Por fin llega el viernes por la tarde y no puedo aguantarlo más, reviso y reseteo presiones -no es el primer CUPRA en el que falla el avisador de presión de neumáticos- y me voy directo a mi tramo favorito más cercano, unos escasos 7km de subida con doble carril, curvas de velocidad media y un par de horquillas para animarlo.

Lo termino con una enorme sonrisa en la cara. Sí, no me ha hecho falta más. Han sido pocos minutos pero ya estoy familiarizado con el coche -haber probado toda la gama ayuda, pero creo que cualquiera en unos pocos minutos se sentirá muy cómodo yendo rápido con él- lo que me permite apretar casi desde la primera curva. La dirección es la misma que tanto me gusta, rápida y precisa, pero en este CUPRA León de 5 puertas la noto incluso más ágil.

Para probarlo más a fondo tengo planeado recorrer todos los puertos de referencia de las sierras madrileñas (Morcuera, Canencia, Rascafría, Cotos, etc) e incluso pisar Ávila en la zona de Cebreros donde podré sacar partido al León y entender bien hasta dónde puede llegar. Y tras más de 1.000km en él -2 viajes a Toledo incluidos- creo que es León de 5 puertas es el CUPRA que más se adapta a mis gustos y creo que también lo haría a los tuyos.

La suspensión en modo CUPRA (10/15 de dureza) es firme pero no molesta. Incluso con el modo Personalizado, donde se puede escoger el tarado de amortiguación más radical (15/15), la estabilidad es muy buena y en ningún momento he sentido la necesidad de levantar el pie por ir botando con el coche -como sí pasaba con el modo más bestia de amortiguación del Hyundai i30 N Performance, por ejemplo-.

Con la carretera recién asfaltada se puede escoger ese modo y recorrer sus curvas con el cuchillo entre los dientes durante mucho mucho tiempo gracias también a unos frenos que aguantan sin problemas un uso intenso. Seguro que los kilos de menos de este León y llegar un poquito más lento a las frenadas ayudan a que no desfallezcan pero el punto más destacable de estos Brembo es sin duda lo perfectamente modulables que son. El pedal tiene ese tacto duro pero no demasiado, con una primera parte más blanda para el día a día y una parte media y final que permite ir aumentando progresivamente la carga casi con precisión milimétrica y con una confianza TOTAL.

Estoy lejos de casa, muy lejos. Pero éste Leon es de esos coches con los que me apetece repetir el tramo una y otra vez, llegando tarde a todos mis demás compromisos de hoy con la sensación de que una vez de la vuelta, pasará mucho tiempo hasta que otro coche me haga sonreír así. ¡Cómo se mueve! Tras varios tramos voy cogiéndole el punto y tan solo echando de menos una buena caja manual que por desgracia no está disponible ni en opción.

La caja DSG aún así es brillante con cambios instantáneos y reducciones justo cuando se las pides, sacando lo mejor de sí en modo manual donde ir subiendo y bajando marchas parece tan fácil como pulsar un botón de la PlayStation.

Pero el punto que me deja sin duda más frío es su sonido. El escape se queda corto en este 245CV. Aunque desde dentro se nota diferente a un León “normal” con un tono ronco y algún tímido petardeo, para mí se queda corto (curioso que comparta esta carencia con el GTi). En otros mercados se puede instalar como opción el escape Akrapovick que probé en el CUPRA Ateca 310CV (sí, un SUV, pero vaya SUV…), y es una pena que aquí no se haga porque casa perfectamente con la filosofía del coche …ahora bien, sonaría igual de bien o más que un Golf R…

La parte positiva es que aquí no se genera ese sonido V8 falso a través de los altavoces como sí pasaba con los 310CV y con los días me terminan convenciendo sus tímidos petardeos en reducciones o al levantar el pie derecho bruscamente a unas 3.000rpm (siempre con las ventanillas bajadas), pero le falta drama musical. Es sin duda el único cambio que yo haría a este coche si fuese mío.

En cuanto al conjunto motor EA888 y cambio DSG de 7 marchas, sigue siendo la joya de estos coches por su pegada y elasticidad. La diferencia de 65CV se nota pero por otro lado no me parece que le falte potencia a este CUPRA. Además, me sucede una cosa curiosa que entiendo después al ver las cifras. Me da la sensación como que no me pide llevarlo tan cerca del corte como lo recordaba en sus hermanos, estando siempre trabajando entre 3.000 y 4.000 vueltas, sin visitar mucho las 5.000rpm (el corte está en unas 6.200rpm); y es que resulta que el par máximo lo entrega antes en esta versión de 245CV, en concreto entre 1.600 y 4.300rpm en lugar de las 2.000-5.400rpm del 310CV. Por tanto aquí la única pega de estas cajas -eso de que cambia sola a la siguiente marcha- apenas lo he notado.

Tras muchas horas al volante se me cuela una peligrosa frase en mi cabeza: “El Miata de los compactos”. Y es que aunque parezca un sacrilegio decir algo así de un “delantera” con cambio automático -y jamás dudaría en la compra si se me ponen los dos delante- la realidad es que se siente también muy conectado con la carretera, muy seguro yendo rápido pero con un punto grande de diversión que otros carecen por ir tan bien tan rápido que se dejan el drama por el camino. El CUPRA León ST de 310CV era tan preciso, tan perfecto con su tracción total, que se dejaba por el camino esa diversión que te aporta el ir más “suelto” por la carretera, pudiendo sentir y jugar más con las masas del coche, notando como puedes “bailar” más con la trasera, más allá de conseguir pasar a una velocidad inconfesable por curvas muy cerradas haciendo chillar sus neumáticos.

Todavía no he probado el León 5p de 300CV (también delantera) pero me da la sensación que el límite de la fórmula CUPRA en general son estos 245CV para este tipo de tracción. Hay alguna que otra pérdida -y eso que estos Pirelli son tremendamente pegajosos en seco, más de lo que recordaba- pero el tarado de las ayudas entra de manera absolutamente sutil y es solo cuando hago las cosas mal hundiendo el pie derecho demasiado rápido cuando vuelvo a la realidad. Aun así en esos momentos el diferencial autoblocante electrónico delantero lucha por encontrar tracción metiéndome en la curva sin notar ningún latigazo en la dirección, como sí experimenté con el Ford Puma ST en estas mismas carreteras, pero no termina de ocultar qué ruedas son las que tiran del coche.

En general es un coche que no defrauda. Tiene menos empuje que el 310CV, y se nota, pero la pérdida de peso y la libertad del eje trasero lo hacen más juguetón. Me esperaba un compacto alegre pero torpón en carreteras reviradas pero me he encontrado con un compacto muy equilibrado, con la potencia perfecta para el día a día y disfrutar como un enano de mis carreteras favoritas. 

Paseo por dentro

El interior es idéntico a la versión Sportstourer tan solo echando en falta aquí el mando de selección de modo de conducción ya que para cambiar de uno a otro toca pulsar varios menús en la pantalla. La solución se llama volante “superdeportivo” y es opcional por solo 443€, por lo que para mí es obligado en este coche y, en España por lo menos, añade los faldones laterales exteriores que le dan un toque diferenciador en su vista lateral.

Ya lo dije en si momento y me reafirmo: el volante y los asientos son lo mejor de este interior. Sobre todo esto segundo, aunque sean los de serie (estos están tapizados en piel/PVC Negra y cuestan 1.900€, algo que me parece prescindible). Recogen perfectamente el cuerpo -y eso que yo soy delgado- agarrando lateralmente hasta muy arriba, casi a la altura de los hombros. Sus largos pétalos permiten un agarre lateral espectacular sin la sensación de ir “apretado” todo el rato. Los Recaro del Megane RS Trophy o los espectaculares baquets del Mercedes-Benz A45 S 4Matic+ son mejores y estéticamente insuperables, pero siguen siendo un buen compromiso entre comodidad para el día a día -algo en lo que éstos últimos fallaban- y deportividad.

En este CUPRA León los ajustes de ciertos botones -como los del volante, por ejemplo- parecen estar mucho mejor terminados -haciéndome pensar que quizá en el primer Formentor que probé el proceso de fabricación no estaba todavía tan depurado como ahora- aunque sigue habiendo algún que otro crujido, como el de la consola central que suena al apoyar la pierna derecha sobre ella en curva.

Por lo demás, el tema pantallas cumple bien si no tenemos en cuenta la ergonomía y la seguridad (parece que al único que le importa esto hoy en día es a Mazda) y el techo solar deja colarse algo más de luz en un interior sencillo pero deportivo y funcional, aunque en este coche para mí sería un extra prescindible (1.600€ y solo se puede comprar junto con los frenos Brembo). Y encima tú y yo que somos unos frikis, pensaremos que estamos ahorrando algo de peso en el peor sitio donde puede estar dinámicamente…

Como curiosidad, me ha llamado la atención el navegador por su buen funcionamiento, utilizándolo sin tener que tirar de Apple CarPlay -que por cierto es inalámbrico-. No sé si es gracias al control de carril o el propio GPS pero es curioso ver cómo el coche sabe incluso en qué carril exacto estás en una autopista, recomendándote cambiarte a otro si la salida o desvío está cerca.

Será que uno empieza a hacerse ya viejo y le asombran estas tonterías…

Paseo por fuera

De nuevo el exterior se queda para el final en un CUPRA ya que es lo que menos me convence. Su trasera es un calco de su hermano de carrocería familiar aunque la caída del techo aquí le hace algo más de justicia. Quizá es que todos los CUPRA Leon son casi calcados, desde la versión de 150CV hasta la más potente de 300CV, no lo sé, pero no es uno de esos coches llamativos por su estética, pasando relativamente desapercibido.

En este caso algo menos gracias al mejor color que puedes escoger en cualquier CUPRA, este Gris Magnetic Mate -eso sí, prepara otros 2.300€- que queda igual de bien en persona que en foto, dándole un toque serio pero a la vez atrevido gracias a su falta de brillo y su exclusividad (no verás un Seat León con él).

Y es que el tema del color en CUPRA es un tema sagrado, algo que entiendo perfectamente pero que en el fondo me da rabia: la marca quiere dirigir su imagen -que no su público- en una dirección más refinada que si ofreciesen el carismático color amarillo León Cupra R de primera generación (y que le quedaría como un guante) o un rojo sangre más agresivo, ya que así pueden justificar un precio superior y aumentar sus márgenes ofreciéndonos un producto más premium, más especial y reconocible de un vistazo.

Por suerte con el tiempo los toques en cobre/bronce me han terminado convenciendo y creo que están mucho mejor integrados en esta generación CUPRA en comparación con los detalles en el mismo color que se podían montar como opción en los Seat León CUPRA R 300 de la anterior generación, que parecían puestos con calzador.

El mejor ejemplo son las impresionantes llantas de 19”, curiosamente las mismas que montaba el CUPRA León ST 310CV.

Conclusión

Me gustó el Formentor VZ 310CV, me gustó el León ST 310CV pero tengo que confesar que este me ha gustado incluso más. 310CV para el día a día es mucha potencia para ti y para cualquiera, e incluso para el tipo de conducción que a mí me gusta hacer por carreteras ratoneras de montaña. Más que estos 245CV en un compacto con una puesta a punto deportiva hacen que literalmente vueles con el coche entre curva y curva exprimiendo los frenos al límite y poniendo en riesgo tu carnet de manera constante.

Con estos 245CV y la única chuche realmente necesaria, los frenos Brembo, te lo puedes pasar muy muy bien siguiendo a compactos de 300CV de hace unos cuantos años sin miedo a quedarte atrás y disfrutando como el que más. Además este coche te lo compras para el día a día, ir a trabajar, llevar a la familia y quemar adrenalina de vez en cuando ya que si buscas un coche solo para esto último, estás errando el tiro al dejar estos más de 40.000€ aparcados en tu garaje esperando al fin de semana. Es un coche que pide ser utilizado, con unos consumos insultantemente bajos por debajo de 7l/100km en uso tranquilo – el desplazamiento por inercia y desconexión de cilindros aquí se notan- y un confort que permite hacer viajes largos con él sin ningún problema. 

Pero sobre todo quédate con una cosa, es DIVERTIDO, y para ti y para mi ése debería ser el verdadero motivo de su compra.

Pero ahora quiero plantearte dos problemas relacionados con su precio que son exactamente los que yo tendría aquí. El primero es que el Hyundai i30N “normal” de 250CV cuesta casi 9.000€ menos y hace prácticamente todo igual (comparativa objetiva aquí). Vale que le faltan los frenos Brembo y el diferencial autoblocante mecánico, pero suena mejor, es manual y dinámicamente está incluso hasta más suelto que éste CUPRA, aunque corra menos. Mi respuesta: invierte esa diferencia en un i30N Performance y no te arrepentirás; los frenos no serán tan brutales pero cuando estés marcándote varios punta-tacón de libro entre petardeo y petardeo mientras peleas con su nerviosa dirección y su agresivo tarado de suspensión, nunca volverás a acordarte de esa duda que te rondó la cabeza algún día. Encima puedes comprarlo en rojo…

Y la segunda pregunta es la que de verdad duele. ¿Debería comprar en su lugar un Seat León CUPRA de anterior generación, con 300CV, prácticamente el mismo diferencial autoblocante, caja manual (¡sí, manual!) y menos de 60.000km…por solo 25.000€? No parece una mala idea ¿no crees?. Con los 25.000€ de diferencia podrías hacer muchas otras cosas, entre ellas, comprarte un Honda S2000 de segunda mano, por ejemplo…lo que me vuelve a hacer reflexionar lo caros que se están poniendo los coches divertidos. 

Y si no, juzga por ti mismo…¿tú qué harías?

Este Seat León CUPRA de 300CV con el mismo motor exactamente pero otra carrocería costaba en 2018 nuevo “solo” 34.000€. Eso son ¡20.000€! menos de lo que cuesta hoy un CUPRA León 5p VZ de 300CV. [Link]